Dependiendo de la región en la cual nos encontremos podemos disfrutar de una gran variedad de postres artesanos y particulares de cada lugar. Todos ellos basados en productos cultivados en Cataluña con su pequeña particularidad cultural llevada al plato.
Para ello vamos a destacar los más comunes, sabrosos y nutrientes:
El postre por excelencia es la Crema Catalana. Elaborada en un cuenco con leche, huevos, azúcar, maicena y cáscara de limón o naranja. Una vez que está todo mezclado hasta que va cogiendo cuerpo, se crea una natilla cremosa que nos endulzará el paladar. Puede pedirse con azúcar caramelizada por encima, lo que la hace más sabrosa.
Los carquinyolis o carquiñoles elaborados a base de pasta con almendras, el pá de pessic que es un bizcocho muy esponjoso, las almendras garrapiñadas, la coca de vidre o la famosa coca de San Juan son otros postres de los cuales podremos disfrutar en cualquier restaurante de cocina típica catalana.
Incluso si viajamos en la época de Pascua podremos disfrutar de la Mona de Pascua, una tradición catalana en la cual los artesanos elaboran figuras de chocolate recreando personajes famosos, de ficción y de interés cultural. Una tradición muy popular dónde tanto niños como adultos disfrutan de la fiesta del chocolate.