Cataluña dispone de una moderna y completa infraestructura viaria, gracias a la cual resulta muy sencillo y cómodo llegar a Barcelona, tanto desde cualquier punto de España como desde Europa. Una red radial de autopistas, autovías y carreteras nacionales conecta Barcelona con todos los puntos de Catalunya.
Tanto si vamos a viajar en vehículo propio, coche o moto, como si decidimos alquilar uno a nuestra llegada, hay un dato a tener en cuenta: los peajes de las autopistas catalanas son un poco caros, en especial los de acceso a Barcelona. Se puede circular gratuitamente por autovías y carreteras, pero se trata, lógicamente, de vías más lentas. Una alternativa más económica consiste en viajar en autobús, puesto que el coste del billete ya incluye los gastos de gasolina y los peajes.
La dirección de acceso a Barcelona está perfectamente indicada desde cualquier punto de Catalunya y regiones periféricas, por lo que no tendremos ningún problema en llegar tranquilos a nuestro destino.
Gracias al buen estado de las carreteras y a las numerosas zonas de servicios y de descanso que encontraremos en nuestro camino, nuestro viaje a Barcelona será cómodo y placentero.