Barcelona cuenta un impresionante puerto marítimo, uno de los más importantes del sur de Europa, razón por la cual también es posible llegar a la ciudad en ferry, barco comercial o embarcación privada.
Anualmente, miles de turistas viajan a Barcelona cruzando el Mediterráneo, sobre todo desde Italia y del sur de Francia, puntos cercanos desde los que el viaje por mar es corto. Barcelona también recibe prácticamente a diario la visita de cruceros transatlánticos que atracan en el puerto de la ciudad durante unos días para permitir que sus pasajeros la exploren. Es el puerto líder en cruceros de todo el Mediterráneo y uno de los principales focos de turismo en la ciudad.
Igualmente llegan muchas embarcaciones privadas, yates y veleros, que pueden amarrar en el mismo puerto. Muchos proceden de las costas italianas, griegas o francesas.
En cuanto a los ferrys, hay diversas líneas que conectan Barcelona con otros puertos europeos. Los más utilizados son los que proceden o bien de las islas Baleares, Mallorca, Menorca e Ibiza, o bien los que llegan desde Génova, Livorno, Cerdeña, Marsella o Civitavecchia.